Una canción para el último día del año. Una canción para un género vilipendiado.

Ha sido un gustazo compartir todos estos meses con vosotros. Esperemos que el 2009 sea genial para todos y que descubramos muchas y mejores melodías, aunque sea desde la distancia. 😉

Besosmil.Fiorina

Luis Eduardo Aute, Autotango del cantautor

Anuncios

Aquel día, aquel día que lío, que maravilla. Caminé
otra vez dentro de aquella nube y me perdí y me
siento triste, triste, triste, pequeña, sola,
asustada. Ansiosa por sentirme pura. Mi mente es
frágil y mi espíritu tierno.

Aquel día, aquel día que lío maravilloso. Esto es lo
único que puedo hacer. Ya he terminado de ser yo misma.
Triste, asustada, pequeña, sola, preciosa. Se supone
que tiene que ser así. Acepto cualquier cosa.
Se supone que tiene que ser así.

Aquel día, aquel día me tumbé junto a mi misma en medio
de un sentimiento de dolor y tristeza. Asustada, sintiéndome
pequeña, escalando, gateando hacia la luz. Es lo único
que veo, estoy cansada y sé que tengo razón y también
que estoy equivocada y es algo precioso.

Aquel día, aquel día que lío, que maravilla. Todos somos
iguales y nadie piensa así. Y está bien, y soy pequeña,
y divina, y es algo precioso, y está llegando.
Pero ya está aquí y es absolutamente perfecto.

Aquel día, aquel día cuando todo era un lío y todo estaba
en su sitio y hay tanto dolor. Triste, pequeña, asustada,
sola. Y toda la gente es cínica, y es difícil, y dulce,
pero se supone que tiene que ser así.

Aquel día, aquel día cuando me senté bajo el sol y pensé
y lloré porque me siento triste, asustada, pequeña,
sola, fuerte. Y no soy nada. Y tengo razón.
Tan sólo un hombre valiente puede superarlo y está bien.

Sí, está bien.


Natalie Imbruglia, That day

¿Existe un mapa que te diga por dónde hay que llevar la vida? ¿Si es así, cómo sería mi gráfica? Así, con un vistazo rápido, creo que estaría llena de depresiones y valles. Claro, podría ir siempre en ascenso, sería mejor. Aunque no puedo quejarme. Los gráficos de algunas personas son circulares, andando siempre por el mismo lugar, con las mismas piedras. Quién no se consuela es porque es tonto…

En fin, lo cierto es que si es caprichoso el azar, la vida es rara. Rara de verdad, rotunda y a veces cariñosa, pero lo que está claro es que la vida te lleva por caminos raros.  Muchas veces ni siquiera sabes cómo has llegado ahí… ¡pero si yo pillé la rotonda! Y otras te quedas con las ganas de llegar a algún sitio, aunque sea una pensión de mala muerte.

A veces tomas un camino que piensas que te llevará a buen puerto, pero te quedas a medias. A lo peor porque tienes mala suerte, a lo mejor es porque te esperan en otro lugar mejor.

Quique González, La vida te lleva por caminos raros

Es la primera vez desde que tengo memoría que no me han tomado el pelo un 28 de diciembre. Es de agradecer.

Siempre me la lían con alguna broma, y siempre caigo porque soy más sosa que un pan sin sal. Además, un día como hoy me echaron de un trabajo. Bueno, no me echaron por incompetente (creo) sino porque no querían hacerme un contrato. Eso si que fue un buen chiste.

He bajado esta mañana a desayunar a la bahía. Tenía ganas y lucía el sol. Así que he parado en el quiosco, me he comprado el periódico y luego me he acercado a una cafetería. Un café con leche para llevar. Me las pintaba muy felices. Estaba preparada para disfrutar de un ratito de paz absoluta, frente al mar.

He buscado mi rinconcito al sol y he disfrutado del paisaje, hasta que un grupo de turistas alemanes me han interrumpido para pedirme una foto. Haciendo balance: Que son dos minutos de mi paz, frente a un souvenir… Bien, dos fotos mal tiradas y cuando he querido recuperar mi sitio uno de los alemanes me ha dicho: Esa vieja se ha llevado tu café. ¡Será perri la viejilla! La tenía a dos metros, pero me ha dado pena. A lo mejor no tenía pasta para tomar un café.

No ha importado la ausencia de cafeina, me he quedado sentada al borde de la bahía y he dejado pasar el tiempo sin más. ¿Puedes oir el ruido del mar?

Ottis Reding, Sitting on the dock of the bay

Está mala la cosa, muy mala. “Junventud, divino tesoro”, dijo el poeta. Si bien está claro que debía ser en su época, porque ser joven hoy en día es bastante ful.

Ni trabajo, ni futuro, ni estabilidad emocional, ni estabilidad económica, nada de nada. Eso sí, juventud para llevarse con mucha pasión los disgustos. Menudo negocio. Si, me encanta hacer equilibrios imposibles.

Menos mal que el Rey nos ha incluido en su discurso de Nochebuena, se le veía francamente preocupado leyendo el telepronter. ¿Oye, que todos huímos a otro país? No importa, os enriqueceréis con la experiencia. ¿Oye, que algunos no sabremos lo que es echar raices en un curro? No importa, así no os aburriréis. Hay quien siempre sabe verlo todo desde una buena perspectiva… porque está ciego, porque tiene más años que Mathusalem.

Viendo el panorama… estoy deseando criar malvas.

Albert Pla y compañía, Veintegenarios.

Es extraño. Puede que esté exagerando, pero creo que los de callejeros podrían ir a cubrir cualquier cena de navidad a mi casa y conseguir records de audiencia.

El otro día escuché en el telediario que en estas fechas aumentan un montón las agresiones. Por lo visto la familia lleva mucho tiempo sin verse y en estas noches de reuniones arreglan las cuentas pendientes.

Sí, es probable. Ahora hay un anuncio en la tele que es muy representativo de estos eventos. Es una cena de Navidad en la que todo el mundo se termina tirando la comida a la cara, no es para menos. En mi caso nunca se llega a esos extremos, aunque hay miradas que matan. Y todavía queda una larga semana de celebraciones…

Pues no sé, a mi no me acaban de gustar estas fiestas. No por las miradas, ni mucho menos, sino porque siempre hay en la mesa sitios vacíos y basta pensar en ello para notar una punzada a la altura del estómago.

Junk, The Beatles

Todas las mañanas me levanto envuelta en una densa niebla. Bajo a la cocina cuando todos siguen durmiendo, cuando todavía no hay ruido. Abro la puerta del jardín y desayuno un café solo, sentada en una silla de hierro, arropada en una manta de cuadros.

Y veo cómo pasa el panadero en su furgoneta blanca, y cómo empiezan a subir a pastar las vacas. A la izquierda de mi casa hay una enorme montaña que se pierde entre miles de árboles. Me quedo mirando por si veo irse a dormir a alguna anjana trasnochadora. A veces cuando me quedo mirando fijamente me parece ver una de sus túnicas, pero cuando vuelvo a mirar ha desaparecido. Las anjanas no son fáciles de ver.

Me gustan las mañanas en el pueblo, me gusta el frio, me gusta el silencio de encontrarme en un lugar perdido al norte del norte

Nacho Vegas, Al norte del norte

Ella siempre tiene un buen sitio a donde llevarme, una excusa para hacerme reir, aunque sea a costa de su siempre autoinfravalorada persona.

Ella me habla de mundos fantásticos, de gente que merece la pena, de historias que yo nunca percibo. Ella tiene la capacidad de alegrarte el día aunque muchas veces no tenga ganas ni de levantarse.

Ella es un tanto excéntrica y a veces, tal cual lo oyes, un poco rara. Ella me manda canciones para que no esté triste y baila en mi habitación como si estuviese sacundiéndose las penas. Ella menea la comida en el plato y termina por cedérsela a quién la quiera. Ella hace bizcochos para chuparse los dedos.

Ella es difícil, maniática, ella no entiende que la gente desaparezca sin más. Ella piensa mucho en sí misma y a veces se enreda en laberintos imposibles. Ella habla consigo misma para entender el mundo.

Ella es un poco niña y un poco mujer. Ella no es fácil de encontrar cuando se esconde y te pone en su lista negra. Ella no se enfada, pero cuando lo hace es para siempre. Ella es muchas cosas, buenas y malas, pero cuando ella no está no sale el sol.

Ains

Ottis Redding, Ain’t no sunshine

Berlusconi está echando a perder a los italianos. Basta ya de esa imagen de evasores de impuestos, de bronceados en la costa, de camorra napolitana, de tanta pizza y tantas tonterías.

Basta que se relacione a Italia con la cursi de Laura Paussini, con las canciones horteras de Al bano… de los plastas de Luna Pop.

La música italiana es mucho más que eso. No os voy a cantar una tarantella, porque no es hora, porque no tengo a mano limoncello casero. Pero por favor, cuando habléis de música italiana pensad que hay muchas cosas que no llegan a este país y que algunas son buenas…

¡Ride una donna di granito su mille barricate!

Stormy Six , Stalingrado

Siempre con la misma cantinela. Hay gente muy pesada por el mundo. Todos tenemos un mal día, un poco negro, un poco pesismista. A veces no vemos la salida. A veces los días pasan a convertirse a meses… pero años es excesivo.Y toda una vida es echarte a perder, como la leche fuera de la nevera.

A mal tiempo, buena cara ¿Por qué nadie aplica ese estúpido dicho? Yo soy la primera pesimista profesional, pero en sociedad, rodeada de gente procuro poner una sonrisa porque, joder, la gente no tiene la culpa de mis problemas. Hay que aprender a desconectar y a tirar para delante, aunque las cosas no vengan bien dadas. O no vengan dadas de la forma que tú esperabas.  “Es que no me sale nada” ¡Cómo te va a salir nada, si siempre estás pensando en lo que no sale! Pensamiento positivo, señores.

Esta canción va dedicada a todos los idiotas del mundo, incluida una servidora, que a veces se enredan con gilipolleces supinas.

Los Ronaldos, Idiota

septiembre 2017
L M X J V S D
« Dic    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930